25/mayo/2026
TEMA: Nuestra salvación no proviene del ruido de nuestras ansiedades
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Isaías 30:15 (RVR1960)
Porque así dijo Jehová el Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Y no quisisteis,
Cuando nos identificamos como cristianos evangélicos ante el mundo, estamos afirmando algo muy profundo. Significa que hemos recibido, por medio de la exposición bíblica de un ministro, la revelación del verdadero camino a la salvación. Una salvación eterna que provino de Aquel que, desde la eternidad, estuvo de acuerdo en entregar SU vida. Lo hizo como pago por el rescate de nuestras almas, las cuales habían sido hechas esclavas del pecado.
Pero, a pesar de que podamos reconocer que hemos sido salvados, tendemos a pensar que tal concepto de salvación eterna se refiere solamente a que seremos salvos el día que nos toque partir de este mundo.
Sin embargo, tenemos que reconocer que en este mundo caído, multitudes se amotinan en contra de aquellos heraldos del reino de los cielos quienes anuncian las verdades del evangelio. Por esto, el justo sufre muchas aflicciones, de manera que los santos tienen una necesidad constante de ser rescatados.
El problema de un cristiano que no cuenta con una teología fundamentada en las Escrituras es que se deja arrastrar por su humanidad caída, la cual se rebela en contra del Cordero de Dios. Así, termina poniendo toda su confianza en hacer alianzas con las fortalezas de la religión, con las fortalezas de ciertos líderes espirituales, con las fortalezas de la política o con las fortalezas de ciertas corrientes filosóficas. Por esta razón, el profeta Isaías confrontó al pueblo de Judá por su falta de fe en el Dios de Israel, quien todo lo puede, y por su rebelión al hacer una alianza profana, confiando en la fortaleza de Egipto ante la amenaza asiria.
Amados, estamos viviendo tiempos sumamente difíciles en los que el mundo constantemente hace mucho ruido y el trastorno de ansiedad está a la orden del día, en una sociedad donde la venta de información por las redes sociales es un negocio rentable.
En estas plataformas hay tanta gente ofreciendo estrategias financieras, ideologías políticas, soluciones espirituales, filosóficas o religiosas según la tradición dogmática, e incluso estrategias psicológicas para solucionar los problemas. En sí mismas, todas estas opciones suenan atractivas a nuestros oídos, pero en realidad, tales fortalezas en las cuales podemos buscar cobijarnos nos pueden llevar a rechazar el consejo de Dios y conducirnos a la perdición.
Sin embargo, cuando recibimos el llamado a la salvación en Cristo JESÚS, esta realidad eterna significa que fuimos comprados por un precio de sangre real; de manera que, desde entonces, venimos a pertenecer al Dios eterno. Por lo cual, y debido a la rebelión del ego que siempre se niega a morir en nosotros, el Príncipe de las almas nos coloca en una posición de necesidad para conducirnos a depender solamente de su poder infinito. Este poder ya se había manifestado en el Éxodo, cuando el pueblo de Israel caminaba hacia la tierra prometida sin entender, por su dura cerviz, que ya tenían todo lo que necesitaban al confiar en su Elohim, en quien únicamente podían encontrar reposo.
La ansiedad en el cristiano es una realidad que no podemos ignorar en medio de un mundo dominado por las redes sociales, las cuales hacen mucho ruido y demandan protagonismo. Lamentablemente, en este entorno, muchos cristianos buscan adaptarse para lograr la aprobación de los demás, siguiendo el concepto del científico Charles Darwin conocido como «la supervivencia del más apto», del cual se desarrolló la famosa frase: «No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que mejor se adapta al cambio».
Sin embargo, en la verdadera fe cristiana, el creyente solo busca dar testimonio de la realidad del infierno y de la salida que nuestro Dios misericordioso nos ha dado al recibir a Cristo JESÚS para el perdón de nuestros pecados, permitiéndonos experimentar una vida nueva en la cual las fortalezas del mundo no tienen potestad sobre la nueva criatura.
Nuestra común fe está basada en la sencillez de poseer una teología fundamentada estrictamente en la Palabra de Dios, la cual nos conduce a confiar plenamente en todo SU consejo, el cual tenemos abundantemente a nuestra disposición cuando prestamos atención a todo lo relacionado con el evangelio del reino de los cielos.
Nuestra fortaleza para poder sobrellevar las diversas pruebas no está en seguir las tendencias que ponen de moda diversos ministros o ministras según las teologías que se inventan, sino en confiar en quien tiene toda potestad, tanto de la vida como de la muerte.
Apocalipsis 1:18 (RVR1960) ...y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.
El príncipe de los profetas, Isaías, nos exhorta a no seguir las estrategias que proponen los hombres en estos días donde la venta de información es un negocio rentable en las redes sociales, ni a ponernos en ese modo de pánico que le da paso a una incertidumbre con la cual Satanás, el diablo, nos roba el gozo.
En cambio, tenemos que procurar ser sabios en medio de las diversas dificultades para entender que nuestra verdadera fortaleza no está en salir corriendo en busca de ministraciones ofrecidas por personas inmaduras que se inventan sus propias teologías.
Tenemos que esforzarnos en guardar silencio en medio de la prueba. Lea la Palabra de Dios, que es el lugar donde se encuentra todo su consejo; busque el consejo de un ministro o una ministra competente en el nuevo pacto y, si Dios le quiere dar una palabra, entonces que Dios hable por sí mismo. No podemos tentar a Dios buscando, en medio de nuestra desesperación, ministraciones por las redes sociales sin importar si provienen de Dios o del diablo.
Alabe, alabe, alabe a Jesucristo, quien está sentado en el trono de Dios, quien escucha todas sus oraciones y está presente en medio de nuestros suplicios, esperando que usted ponga toda su confianza en Él para entonces hacer un milagro en su vida, a fin de que el nombre de Jesucristo sea glorificado.
No permita que la ansiedad ocupe el primer lugar en su vida; al contrario, ponga todos sus esfuerzos en obtener una teología que esté alineada con la Palabra de Dios, con el fin de desarrollar un pensamiento crítico. Así podrá derribar las fortalezas que se oponen a que las personas lleguen al pleno conocimiento de la gloria de Dios, y podrá experimentar la pronta salvación todos los días de su vida.
¡Hasta la próxima!
Autoría:
María Izabel Mestre
Profetisa de Yom Teruah Ministries®
La Caverna del Profeta®
Pentecostales Reformados
Carolina, Puerto Rico
profetamariaimestre@gmail.com

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