2 /mayo/ 2026
EL MÁRTIR DEL SILENCIO: DEL ADOCTRINAMIENTO A LA LIBERTAD EN CRISTO
* antes de continuar leyendo compartí, las letras azules o grises lo llevará directamente...
I. El Llamado a Recordar
Recuerdo aquella mañana, luego de preparar el desayuno para mi esposo Juan y cumplir con mis tareas en el hogar, me dispuse a entrar en mi tiempo de oración. Mientras me preparaba para mi tiempo devocional, una palabra resonó con fuerza en mi espíritu: “Mártir”. En la quietud de ese momento, escuché la voz de mi Señor Jesucristo diciendo: “Escribe lo que en un pasado aprendiste y te guiaré; Yo te enseñaré el camino”.Recuerdo ese día que con el corazón rebosante de gozo, busqué mi libreta número 11, escribiendo la fecha del 18 de julio de 2024. Comprendí que mi SEÑOR quería que desenterrara esas enseñanzas para contrastarlas con la luz de Su Verdad.
II. El Adoctrinamiento: Los Mártires como Intercesores
Durante mi formación en el catecismo de la iglesia católica romana, se nos adoctrinó para ver a los mártires, no solo como testigos, sino como figuras casi sobrehumanas con poder de intercesión. El Catecismo de la Iglesia Católica (Art. 956) afirma que los que están en el cielo “no dejan de interceder por nosotros ante el Padre”.
Este sistema religioso nos enseñaba que el sacrificio de estos hombres les otorgaba un “mérito” que nosotros podíamos usar a nuestro favor. Sin embargo, al estudiar la Ley en el Antiguo Testamento, la luz de la Palabra comenzó a disipar esas sombras. La Ley nos muestra la santidad absoluta de Dios y nuestra total incapacidad de cumplirla. Mi SEÑOR JESUCRISTO me hizo reflexionar en la realidad de que ningún sacrificio humano, por más heroico que sea, puede satisfacer la justicia divina. Solo el sacrificio perfecto del Cordero de Dios podía cubrir nuestra deuda en su totalidad.
III. La Distinción Teológica:
¿Veneración o Idolatría?
Para efecto de este artículo, estaré haciendo énfasis en la tradición católica, conocida dentro del catecismo como: Dulia (del griego douleia, "servicio" o "esclavitud") honor que se rinde a los santos y para ampliar el conocimiento, hago constar que también nos catequizaron con relación a la Latria, (del griego latreia) que se trata de la adoración a la doctrina católica de La Trinidad y a la Eucaristía, junto a la hiperdulía (derivado del griego, significa "veneración superior") que se trata de la exaltación de la Virgen Maria.(Referencia: Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2132, 971 y otros)Pero en la práctica, esa línea se borraba. Nos enseñaban a rezarles y a poner nuestra confianza en sus méritos.
La Teología Reformada nos devuelve al centro: Solamente Cristo (Solus Christus). La palabra mártir viene del griego Martus, que significa simplemente “Testigo”. Un mártir no es un mediador; es alguien que apunta con su vida y su muerte hacia Jesús. Si nosotros nos quedamos mirando al mártir, estamos perdiendo de vista a Aquel a quien el mártir quería señalar. Los mártires mueren por su fe en Cristo; solo JESÚS, murió para salvar a los pecadores.
IV. El Único Mártir Verdadero y Suficiente
A diferencia de lo que me enseñaron en la tradición católica, los mártires de la historia —como Esteban o Policarpo— eran hombres comunes como usted y yo. El valor de ellos no radicaba en la fuerza de voluntad, sino de los medios de la gracia de JESUCRISTO que los sostenía. Elevar a un hombre a un altar, es ignorar el alcance del poder de expiación de el sacrificio de JESUCRISTO.
La Biblia es clara:
1 Timoteo 2:5-6 (RVR1960)Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, 6 el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.
Una sola ofrenda:
Hebreos 10:14 (RVR1960)porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.
Jesús es el "Testigo Fiel", leamos:
Apocalipsis 1:5 (RVR1960)y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre,
Los hombres mueren y sus restos quedan en la tierra; JESÚS murió como un mártir, pero la muerte no tuvo potestad sobre él, resucitando de entre los muertos para darnos la garantía de la vida Eterna. Hoy y para siempre se encuentra sentado en el Trono de Dios, intercediendo por todos los que en él creen para salvación y vida eterna, por lo que no tiene necesidad de establecer nuevas franquicias sacerdotales que intercedan por nosotros.
De la Sombra a la Luz
Hoy entiendo que el adoctrinamiento que recibí intentaba poner rostros humanos entre Dios y yo. Pero al estudiar la Palabra, el velo se rasgó. Los mártires fueron hermanos valientes que también necesitaban ser lavados por la sangre de Cristo. No debemos buscar refugio en los que murieron por la fe, sino en Aquel que murió por nosotros y vivió.
Honramos el ejemplo de los que no negaron al SEÑOR a pesar de las amenazas de muerte, pero tenemos conciencia de que nuestra fe la cual expresamos por medio de nuestras oraciones, tienen un solo destino: el Trono de la Gracia.
Mi consejo para ti, que quizás hoy te sientes confundido por las tradiciones religiosas que imponen los hombres, es que pongas asunto a todo lo relacionado con el conocimiento de CRISTO JESÚS, el autor y consumador de la fe,Hebreos 12:2 (RVR1960)puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
Él es el verdadero Mártir, quien murió por levantar el tabernáculo de la verdadera adoración a Elohim, quien venció a la muerte para hacernos partícipes de su real sacerdocio. Por lo que en su mesa no hay asientos de primera o segunda clase; todos tuvimos la necesidad de ser rescatados por Su amor infinito.
¡A nuestro SEÑOR JESUCRISTO sea toda la gloria por los siglos de los siglos! Amén.
Autoría:María Izabel MestreProfetisa de Yom Teruah Ministries®La Caverna del Profeta®Pentecostales Reformados Carolina, Puerto Ricoprofetamariaimestre@gmail.comMinisterio De Educación Cristiana Y Apologética"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"
2 /mayo/ 2026
EL MÁRTIR DEL SILENCIO: DEL ADOCTRINAMIENTO A LA LIBERTAD EN CRISTO
* antes de continuar leyendo compartí, las letras azules o grises lo llevará directamente...
I. El Llamado a Recordar
Recuerdo aquella mañana, luego de preparar el desayuno para mi esposo Juan y cumplir con mis tareas en el hogar, me dispuse a entrar en mi tiempo de oración. Mientras me preparaba para mi tiempo devocional, una palabra resonó con fuerza en mi espíritu: “Mártir”. En la quietud de ese momento, escuché la voz de mi Señor Jesucristo diciendo: “Escribe lo que en un pasado aprendiste y te guiaré; Yo te enseñaré el camino”.
Recuerdo ese día que con el corazón rebosante de gozo, busqué mi libreta número 11, escribiendo la fecha del 18 de julio de 2024. Comprendí que mi SEÑOR quería que desenterrara esas enseñanzas para contrastarlas con la luz de Su Verdad.
II. El Adoctrinamiento: Los Mártires como Intercesores
Durante mi formación en el catecismo de la iglesia católica romana, se nos adoctrinó para ver a los mártires, no solo como testigos, sino como figuras casi sobrehumanas con poder de intercesión. El Catecismo de la Iglesia Católica (Art. 956) afirma que los que están en el cielo “no dejan de interceder por nosotros ante el Padre”.
Este sistema religioso nos enseñaba que el sacrificio de estos hombres les otorgaba un “mérito” que nosotros podíamos usar a nuestro favor. Sin embargo, al estudiar la Ley en el Antiguo Testamento, la luz de la Palabra comenzó a disipar esas sombras. La Ley nos muestra la santidad absoluta de Dios y nuestra total incapacidad de cumplirla. Mi SEÑOR JESUCRISTO me hizo reflexionar en la realidad de que ningún sacrificio humano, por más heroico que sea, puede satisfacer la justicia divina. Solo el sacrificio perfecto del Cordero de Dios podía cubrir nuestra deuda en su totalidad.
III. La Distinción Teológica:
¿Veneración o Idolatría?
Para efecto de este artículo, estaré haciendo énfasis en la tradición católica, conocida dentro del catecismo como:
Dulia (del griego douleia, "servicio" o "esclavitud") honor que se rinde a los santos y para ampliar el conocimiento, hago constar que también nos catequizaron con relación a la Latria, (del griego latreia) que se trata de la adoración a la doctrina católica de La Trinidad y a la Eucaristía, junto a la hiperdulía (derivado del griego, significa "veneración superior") que se trata de la exaltación de la Virgen Maria.
(Referencia: Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2132, 971 y otros)
Pero en la práctica, esa línea se borraba. Nos enseñaban a rezarles y a poner nuestra confianza en sus méritos.
La Teología Reformada nos devuelve al centro: Solamente Cristo (Solus Christus). La palabra mártir viene del griego Martus, que significa simplemente “Testigo”. Un mártir no es un mediador; es alguien que apunta con su vida y su muerte hacia Jesús. Si nosotros nos quedamos mirando al mártir, estamos perdiendo de vista a Aquel a quien el mártir quería señalar. Los mártires mueren por su fe en Cristo; solo JESÚS, murió para salvar a los pecadores.
IV. El Único Mártir Verdadero y Suficiente
A diferencia de lo que me enseñaron en la tradición católica, los mártires de la historia —como Esteban o Policarpo— eran hombres comunes como usted y yo.
El valor de ellos no radicaba en la fuerza de voluntad, sino de los medios de la gracia de JESUCRISTO que los sostenía. Elevar a un hombre a un altar, es ignorar el alcance del poder de expiación de el sacrificio de JESUCRISTO.
La Biblia es clara:
1 Timoteo 2:5-6 (RVR1960)
Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, 6 el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.
Una sola ofrenda:
Hebreos 10:14 (RVR1960)
porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.
Jesús es el "Testigo Fiel", leamos:
Apocalipsis 1:5 (RVR1960)
y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre,
Los hombres mueren y sus restos quedan en la tierra; JESÚS murió como un mártir, pero la muerte no tuvo potestad sobre él, resucitando de entre los muertos para darnos la garantía de la vida Eterna. Hoy y para siempre se encuentra sentado en el Trono de Dios, intercediendo por todos los que en él creen para salvación y vida eterna, por lo que no tiene necesidad de establecer nuevas franquicias sacerdotales que intercedan por nosotros.
De la Sombra a la Luz
Hoy entiendo que el adoctrinamiento que recibí intentaba poner rostros humanos entre Dios y yo. Pero al estudiar la Palabra, el velo se rasgó. Los mártires fueron hermanos valientes que también necesitaban ser lavados por la sangre de Cristo. No debemos buscar refugio en los que murieron por la fe, sino en Aquel que murió por nosotros y vivió.
Honramos el ejemplo de los que no negaron al SEÑOR a pesar de las amenazas de muerte, pero tenemos conciencia de que nuestra fe la cual expresamos por medio de nuestras oraciones, tienen un solo destino: el Trono de la Gracia.
Mi consejo para ti, que quizás hoy te sientes confundido por las tradiciones religiosas que imponen los hombres, es que pongas asunto a todo lo relacionado con el conocimiento de CRISTO JESÚS, el autor y consumador de la fe,
Hebreos 12:2 (RVR1960)
puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
Él es el verdadero Mártir, quien murió por levantar el tabernáculo de la verdadera adoración a Elohim, quien venció a la muerte para hacernos partícipes de su real sacerdocio. Por lo que en su mesa no hay asientos de primera o segunda clase; todos tuvimos la necesidad de ser rescatados por Su amor infinito.
¡A nuestro SEÑOR JESUCRISTO sea toda la gloria por los siglos de los siglos! Amén.
Autoría:
María Izabel Mestre
Profetisa de Yom Teruah Ministries®
La Caverna del Profeta®
Pentecostales Reformados
Carolina, Puerto Rico
profetamariaimestre@gmail.com
Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética
"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"

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